- El Servicio de Impuestos Internos (SII) había denegado el acceso a un oficio en el que se detalla cómo proceder ante la interposición de acciones legales por delitos tributarios.
La nueva presidenta del Consejo para la Transparencia (CPLT), Gloria de la Fuente, destacó detalles del encuentro que sostenido hoy martes con el Contralor General de la República, Jorge Bermúdez, con quien revisaron distintos aspectos de una agenda conjunta relacionada con temáticas del ecosistema de transparencia, probidad y acceso a la información pública.
“La idea primero fue un saludo protocolar de la presidencia que asumí hace pocos días en el Consejo para la Transparencia y además reiterarle nuestra vocación de trabajar de manera conjunta en materias que nos competen, pensando sobre todo en los tiempos que vienen en Chile, que van a requerir de un sólido sistema en esta materia”, detalló De la Fuente.
“Hoy renovamos la voluntad de trabajar en una agenda compartida para profundizar la transparencia en la gestión pública”, agregó politóloga y titular del CPLT, con miras a las modificaciones que se esperan en el marco de la discusión del proyecto de ley que moderniza la normativa de Transparencia. Asimismo, De la Fuente detalló la relevancia de impulsar acciones conjuntas y de suma relevancia para el Consejo para la Transparencia en este contexto de debate parlamentario.
“Se requiere fortalecer de manera clara el ecosistema de actores y normas de transparencia. Es parte del ineludible trabajo para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones”, enfatizó la presidenta del Consejo.
La titular de transparencia comentó además que se mantendrá la colaboración con la Contraloría General de la República (CGR) en el marco de la Alianza Anticorrupción, UNCAC, en el que destacó el rol de la CGR impulsando acciones conjuntas de una serie de organismos en estos ámbitos.
A poco más de una semana de haber sido electa para presidir el Consejo para la Transparencia, la politóloga Gloria de la Fuente se refirió a las propuestas que trabaja la entidad que lidera para aportar al fortalecimiento de la confianza y la legitimidad del proceso constituyente, uno de los principales desafíos que le tocará afrontar en su gestión.
Para la doctora en Ciencias Sociales, es necesario focalizar el trabajo y aportes del Consejo no sólo en los plebiscitos -de entrada y salida, este último de ratificación del nuevo texto constitucional-, sino que en todo el proceso. Por ello, apunta a la centralidad de implementar obligaciones en estos ámbitos pensando en el reglamento que debe crear el órgano constituyente para poder funcionar.
“Cuando se constituye el órgano constituyente, éste tiene que fijarse un reglamento de funcionamiento y eso creemos nosotros que debiera estar sujeto a ciertas disposiciones en materia de transparencia y acceso a la información”, afirmó al respecto De la Fuente.
Una de las aristas que debe abordarse tiene que ver con cuestiones tales como: publicación periódica de actas –foco de polémica en otras instancias públicas-, pero también en relación a los fundamentos de las decisiones que esta instancia pueda tomar. Es decir “que exista acceso a algunas sesiones donde se pueda ver qué temas están discutiendo”.
La titular de Transparencia hace un contrapunto subrayando que lo anterior no se traduce en “exhibicionismo”, puesto que debe asumirse también que “hay ciertas decisiones –y eso está contemplado en la ley vigente- que están basadas en el principio de privilegio deliberativo”. “Esto quiere decir que cuando hay ciertos espacios de decisión que requieren, por la naturaleza de las cuestiones que se están discutiendo, algún nivel de reserva hay que cautelarlo”, explicó.
Agregó lo central que la transparencia y el acceso a la información son para el proceso: “juegan muy favorablemente a favor de la confianza en las instituciones, ayudan a recuperar ese vínculo que se ha ido rompiendo entre la ciudadanía y el Estado y, por lo tanto, mientras más información se entregue y más transparente sean, por ejemplo, los fundamentos de las decisiones, tanto mejor lograr que la ciudadanía confíe en las instituciones públicas”.
Lo anterior, aclaró, no implica que una vez ocurrida la toma de decisión “no podamos tener acceso a todos los antecedentes que la sustentan”. “Para que las personas confíen en el proceso constituyente debe tener un fuerte pilar de transparencia”, finalizó la titular del Consejo.
Parto por agradecer la confianza de Jorge Jaraquemada y Francisco Leturia de elegirme como presidenta del Consejo en esta etapa, pero también a la ex Presidenta de la República y el Senado, que confiaron en mi para asumir el rol de consejera por seis años. Asumo con compromiso y mucha convicción la tarea que hoy me encomiendan. Agradezco también y muy especialmente a todas las funcionarias y funcionarios de este Consejo, como a nuestra asociación de funcionarios, que en tiempos complejos pero también llenos de esperanza como los que vivimos, han dado muestra de su férreo compromiso con la protección de derechos fundamentales como el acceso a la información pública y la protección de datos personales.
¡¡ESE ES EL ESPÍRITU QUE NOS HA CARACTERIZADO Y QUE DEBEMOS MANTENER!!
Quisiera agradecer también a todos quienes están conectados a esta sesión en la que iniciamos una nueva etapa de esta institución. Para los desafíos que enfrenta el Consejo, el país y el mundo, necesitamos el fuerte compromiso de quienes, desde la ciudadanía, creen en el trabajo que hacemos.
Agradezco, por último a mi familia. A mi hija Magdalena, a mis papás y hermanos, a mi compañero, Sergio y a mis amigos de la vida, por el apoyo siempre incondicional.
Estamos frente a un momento particular de la historia de nuestro país y del mundo.
Hace un poco más de un año tuvimos el estallido social probablemente uno de los más relevantes del último siglo, donde la ciudadanía se levantó para pedir por un nuevo trato y una nueva forma de construir nuestra sociedad. Luego vino la pandemia, que nos ha obligado a permanecer confinados frente al dolor que ha significado no sólo la condición sanitaria, la consecuente crisis económica y social, además de la muerte de miles de compatriotas. Producto del estallido y del “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución” hemos celebrado el fin de semana recién pasado un plebiscito que habilitará un proceso constituyente. Las y los chilenos hemos demostrado, una vez más, que podemos privilegiar el camino institucional para resolver nuestras diferencias. Esto, sin duda, nos impone un redoblado compromiso como institución garante de derechos fundamentales por poner al centro un valor tan relevante como la transparencia.
Tenemos desde hoy un tremendo desafío por delante y quiero declarar mi compromiso frente a ustedes de asumir con mucha convicción la tarea que me tocará liderar. Soy la segunda mujer consejera y presidenta de este Consejo, mi compromiso es también con transversalizar la perspectiva de género y trabajar duro para que otras mujeres, nuestro equipo y también nuestras usuarias, sientan que la igualdad de género tiene y debe ser una realidad para una democracia moderna.
Desde nuestro Consejo hemos pasado también tiempos difíciles, que duda cabe. Desde lo institucional, nos ha tocado hacernos visibles públicamente, a ratos, por cuestiones por las que no quisiéramos ser conocidos. Creo, como ha señalado Jorge, que estas vicisitudes nos pusieron a prueba. No fue agradable para nosotros e imagino que para ustedes tampoco, ver envuelta a la institución en cuestionamientos de carácter público, pero creo que con templanza, entereza, pero también mucha cohesión, logramos salir adelante. Creo que independiente que entre los consejeros tengamos miradas distintas sobre muchas cosas, compartimos una vocación común respecto a la responsabilidad que nos convoca en nuestro rol en el CPLT. Las personas pasan, las instituciones quedan y nuestra responsabilidad es mantener muy por alto el prestigio institucional y centrar el foco en la tremenda tarea que tiene nuestra institución como un órgano garante de derechos.
Quisiera agradecer especialmente a Jorge Jaraquemada por el compromiso que asumió en la superación de las dificultades que enfrentamos. La convicción para liderar, desde el principio, el proceso de fortalecimiento institucional ha rendido frutos. Agradezco también muy especialmente a nuestra asociación de funcionarios, que se abrió al diálogo y al trabajo conjunto durante estos meses. Hoy no sólo tenemos una institución que se ha hecho cargo de superar muchos de sus problemas y atender muchas de las aspiraciones de los funcionarios, sino que también se ha generado un nuevo espíritu y una nueva manera de relacionarnos, que es un punto de partida clave y vital para el proceso que inauguramos hoy. Me alegro haber sido parte de este proceso y me comprometo a seguir recorriendo esta senda.
El estallido social del 18-O y el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución” nos trajo hasta un plebiscito nacional donde, por la vía institucional y democrática, las y los chilenos hemos definido que iniciaremos un proceso constituyente que traerá, probablemente, no sólo una nueva constitución política, sino que un nuevo pacto social para Chile. Se trata de un proceso que tendrá largo aliento y que requerirá cuidar cada uno de sus hitos, de manera de garantizar que sea nuestra democracia la que se vea fortalecida. Todo ello ocurrirá, además, en un momento donde las instituciones tienen bajos niveles de confianza, cuestión que hace particularmente relevante el desafío de nuestra institución.
La transparencia y el acceso a la información, estoy convencida, cumplen y cumplirán un rol central.
Si miramos nuestra experiencia de más de una década del Consejo, sabemos que cuando las personas conocen y usan un derecho como el que nuestra institución tiene el deber de garantizar, tienden a confiar más en las instituciones y tienen una mejor percepción sobre el funcionamiento del Estado. Sabemos también que el acceso a la información pública permite ejercer no sólo el control social sobre las autoridades, como ha quedado en evidencia durante nuestros años de funcionamiento, sino que permite el ejercicio del derecho llave, es decir, es la puerta de entrada para el ejercicio de otros derechos.
¿Cuál es nuestro desafío?
Sabemos que la apropiación del derecho por parte de la ciudadanía tiene limitaciones, que su conocimiento es aún escaso y que, en general, existe un acceso desigual, al menos, respecto a los ciudadanos que tienen posibilidad de llegar al Consejo. Así, por ejemplo, nuestros niveles de conocimiento como institución alcanzan apenas el 21%, pese a que la transparencia, como valor, tiene un nivel de aprobación del 93%.
Así también sabemos que, en general, las personas que concurren al Consejo para denunciar incumplimientos en la ley de transparencia, tienden a ser hombres, con niveles superiores de educación.
También sabemos que a nivel local, por ejemplo, las mayores solicitudes de acceso a la información se producen por parte de mujeres de estratos sociales C3 y E, que buscan ejercer a través de la solicitud de información otro derecho, pero que desconocen sus procedimientos.
¡¡TENEMOS QUE CAMBIAR ESTA REALIDAD!!
En momentos donde la crítica de la ciudadanía es hacia las instituciones tradicionales de la política, donde la desconfianza campea y donde estamos frente a definiciones tan relevantes para nuestro sistema democrático, es que tenemos más que nunca que redoblar nuestros esfuerzos y acercar la transparencia para que no sólo sea una buena palabra, sino que se transforme en una pieza clave en el ejercicio del derecho de acceso a la información. Necesitamos que las personas conozcan su derecho y que pueden hacerlo exigible de manera de dotarlos de una herramienta de control social, que permite combatir la corrupción y que habilita el ejercicio de otros derechos.
Por esta razón, creo que tenemos que volcarnos a un rol docente y más cercano. Y sé que nuestro equipo ha estado trabajando en distintas estrategias que van desde la capacitación hasta ejercicios focalizados de fiscalización.
También es preciso que podamos disminuir los tiempos en que respondemos a los ciudadanos que llegan de amparo o reclamo al Consejo. Hemos hecho un enorme esfuerzo en esto, pero es cierto también que cuando las personas recurren a nuestra institución, especialmente si lo que se busca es ejercer el derecho llave, probablemente la espera juega en contra de sus propias expectativas de ver resueltas sus demandas.
PONERNOS EN LOS ZAPATOS DE QUIENES SON NUESTROS USUARIOS ES CLAVE, TENEMOS NO SOLO QUE ESPERAR QUE LLEGUEN, HAY QUE SALIR A BUSCARLOS.
Por su parte, es clave también seguir redoblando nuestros esfuerzos en materia de protección de datos personales. Hemos visto como la pandemia ha instalado en Chile y en el mundo no sólo el debate respecto a la disponibilidad de información oportuna, sino que también esto ha instalado a nivel mundial un debate relevante sobre la protección de datos y la “sociedad de la vigilancia”.
Hemos visto que en ausencia de legislación adecuada, como en nuestro país, se abre la puerta para que se vulneren derechos fundamentales, especialmente cuando se trata de datos sensibles, como los que corresponde a salud. Seguiremos firmes levantando la necesidad que se genere una legislación adecuada y que esta reconozca al CPLT como el órgano competente en esta materia.
Hemos dicho, estamos en un momento particular de nuestra historia. La puerta que abrió el proceso constituyente requiere ser responsables con la ciudadanía que depositó la confianza en el camino institucional. Para eso, son importantes cada uno de los hitos de este proceso y creemos que la transparencia y el acceso a la información, en el marco de un ecosistema en esta materia, cumplirá un rol central para dotar de confianza y legitimidad al proceso. Vamos a levantar no sólo propuestas en materia de transparencia y acceso a la información para el funcionamiento del órgano constituyente, sino que vamos a velar porque en el nuevo texto constitucional se incorpore el reconocimiento de derechos fundamentales tan importantes como el acceso a la información pública, la protección de datos personales y también el reconocimiento constitucional que requiere un órgano como el nuestro.
Mi compromiso personal.
Quiero señalarles que, aunque nuestra ley no contiene una expresa incompatibilidad ni exclusividad en el ejercicio del cargo, he tomado la decisión de dedicarme por entero a la labor del Consejo, dejando apenas compromisos académicos y mi rol en el Consejo Permanente para la Modernización del Estado, que creo compatible y complementario con la tarea de este Consejo. Por esta razón, el día de hoy presenté mi renuncia a la presidencia de la Fundación Chile 21 y desde fin de este mes, cuando se producirá una renovación del directorio de dicha institución, dejaré definitivamente ese espacio después de 10 años de haber cumplido diversas tareas en un centro de pensamiento que me vio crecer profesionalmente.
Esta es una decisión que tomé hace un buen tiempo y que había comunicado a algunos cercanos. No fue fácil, uno se encariña con los compromisos y proyectos que emprende, pero me asiste la convicción que la responsabilidad que hoy se me asigna, más aún en los tiempos que corren y con los enormes desafíos que tiene por delante nuestro país, hacen necesario subir nuestros propios estándares en el ejercicio de una función tan importante como esta. He tomado la decisión, además, de renunciar a la asignación correspondiente a los gastos de representación que se imputan a mi remuneración mensual y me ceñiré estrictamente a lo que para estos efectos está regulado en el presupuesto general del Consejo.
El que me dedique exclusivamente a la presidencia del CPLT tiene también un propósito. Decía que tenemos un contexto nacional y también internacional, que nos plantea un tremendo desafío por delante.
Sé que para todas y todos han sido momentos complejos, de incertidumbre y también de esperanza.
Hoy iniciamos un nuevo camino, esperamos que pronto se incorporen a este dos nuevos consejeros, pero tengan por seguro que cuentan con mi compromiso y también contarán con toda mi dedicación para que esta institución cumpla el rol tan relevante que se le ha encomendado. Proteger derechos fundamentales en momentos donde lo que nuestro país tiene es una tremenda oportunidad para profundizar su democracia es una tarea noble y ciudadana, y esto sólo es posible si contamos con el compromiso férreo de cada uno de ustedes.
¡Muchas gracias!
Jueves, 29 octubre 2020