Nueva presidenta del CPLT, Gloria de la Fuente: “La transparencia y el acceso a la información no pueden ser un privilegio”

  • La cientista política y doctora en ciencias sociales, Gloria de la Fuente, estará en la presidencia del consejo por un año y medio.
  • A pocas horas de haber asumido la jefatura del organismo, aborda los desafíos del proceso constituyente. “La regla debiese ser la apertura para la confianza y legitimidad del proceso de cara a la ciudadanía”, dice. 

La cientista política y doctora en Ciencias Sociales, Gloria de la Fuente, nueva presidenta del Consejo para la Transparencia (CPLT), subrayó que la transparencia y el acceso a la información no pueden ser concebidas como un privilegio, y señaló que para dotar de legitimidad y confianza al proceso constituyente que se avecina se deben considerar disposiciones del ecosistema de transparencia, que involucra la aplicación de obligaciones de Lobby, derecho de acceso a la información y transparencia.

La titular de transparencia sostuvo sus primeras reuniones como timonel del organismo con organizaciones de la sociedad civil y con la asociación de funcionarios de la institución, dando una fuerte señal que marcará su gestión. En entrevista con La Tercera, De la Fuente, se refirió a los desafíos de su presidencia destacando que asume la tarea en un momento de incertidumbre, pero también de mucha esperanza, ya que “como Consejo tenemos un rol fundamental que cumplir en el contexto actual, particularmente porque la transparencia y el acceso a la información no pueden ser concebidas como un privilegio”. 

Con un sello participativo y entendiendo que el derecho a solicitar información a entidades públicas y la protección de datos personales son fundamentales para el ejercicio de otros derechos y, por ende, deben ser reconocidos en la nueva Constitución, De la Fuente se refirió también a uno de los sellos de lo que será su administración. “Quiero que mi presidencia tenga un fuerte énfasis en acercarnos a la ciudadanía. Tenemos iniciativas de acercamiento a la población en una lógica de rol docente que tiene que ver con trabajo con municipios, con universidades, con tratar de acercarnos. Queremos que la transparencia no solamente sea una buena palabra y un privilegio de unos pocos, queremos que salga de los círculos académicos y especialistas, y se transforme, efectivamente, en un derecho que tenga contenido”, espetó.

Proceso constituyente 

Otro de los ejes de trabajo será el definido por el proceso constituyente. Al respecto la  titular del CPLT planteó la colaboración del organismo no sólo en la constitución del órgano, que debe considerar una serie de disposiciones propias de un ecosistema de transparencia -y que involucra la aplicación de obligaciones de Lobby, derecho de acceso a la información y transparencia- sino también en términos de contenido.

“Entendiendo por transparencia la posibilidad de acceder a un derecho donde conocemos los fundamentos de las decisiones, queremos poner nuestra capacidad técnica y experiencia al servicio del órgano constituyente, para colaborar en articular un reglamento que le entregue garantías de acceso a la información suficiente para la legitimidad y confianza de la ciudadanía en el proceso”, puntualizó.

Reglamento para garantizar la publicidad  

En cuanto al reglamento que debe regir el órgano constituyente, la cientista política destacó: “Tiene que haber un ecosistema en materia de transparencia y acceso a la información que funcione adecuadamente para el órgano constituyente. Los constituyentes van a ser sujetos pasivos de lobby y van a ser sujetos de declaraciones de patrimonio e intereses”.  

Detalló también que: “Para que esto converse muy bien con el proceso completo, tiene que haber disposiciones en materia de acceso a la información pública. Por ejemplo, que haya actas que estén publicadas; lo mismo con los instrumentos o insumos que tienen a la vista los convencionales constituyentes para tomar ciertas decisiones, respetando, por cierto, el privilegio deliberativo”. Esto último refiere a la existencia de “ciertos espacios limitados de manera tal que las autoridades puedan tener todas las condiciones para tomar sus decisiones. Pero en general las personas deben tener la posibilidad de conocer y acercarse al proceso constituyente, y eso solo se logra cuando uno tiene iniciativas en materia de transparencia muy potentes y claras para la ciudadanía”. 

Respecto a la delimitación de la transparencia en el órgano constituyente, la presidenta del CPLT sostuvo que hay que justificar con claridad cómo ocurre eso y explicó que “espacios de reserva en materia de la Ley de Transparencia existen en la norma actual y lo que hemos aprendido con la jurisprudencia es que esos espacios tienen que ser acotados y claramente legitimados”. 

“No es que una persona pueda reservar cierto espacio de decisión porque sí. En la mayor parte del proceso tiene que haber apertura y acceso a la información, tanto en materia de transparencia activa y, en algún ámbito, en materia de derecho de acceso, pero entendemos que una especie de reserva es la excepción y la regla debiese ser la apertura para la confianza y legitimidad del proceso de cara a la ciudadanía”, aclaró.

Transparencia en la nueva Constitución 

Respecto de los contenidos que el Consejo para la Transparencia espera poder poner en el tapete en tiempos de debate sobre la nueva Carta Magna, De la Fuente comentó: “El derecho de acceso a la información pública y también la protección de datos personales, que son concebidos como derechos fundamentales, debieran estar reconocidos claramente en la próxima constitución en nuestro país”.  

Sobre el punto detalló las razones para esta propuesta: “No sólo porque son derechos fundamentales, sino porque en la práctica garantizan a las personas tener la posibilidad de acercarse a las instituciones, de confiar en las instituciones, de ejercer derecho llave, y también de proteger derechos fundamentales como el derecho a la intimidad y a la privacidad cuando se trata de discusiones que tienen que ver con datos sensibles por ejemplo como lo hemos visto a la pandemia a propósito de la crisis sanitaria y los temas de salud”.

Asimismo, mencionó como aspiración de la entidad el reconocimiento constitucional del CPLT: “entre otras cosas porque en la práctica el reconocimiento constitucional nos abre la posibilidad de tener otros sujetes obligados que podrían estar eventualmente en otros ámbitos, otros poderes públicos a las que hoy no llegamos”.

Inhabilidades 

Respecto de las inhabilidades para poder asumir la presidencia del Consejo, pese a que la ley lo permite, la cientista política decidió dejar la presidencia de la Fundación Chile 21, cargo que ocupó hasta el pasado jueves. “Tomé la decisión de renunciar a la presidencia y al directorio de la fundación Chile 21. Me voy a dedicar en exclusivo a la presidencia del Consejo. Sólo mantengo muy pequeñas actividades académicas y mi participación ad honorem en el Consejo de Modernización del Estado”, finalizó.

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